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Encuentro con la luz

Autor: Luis López Loza
Técnica: Acrílico/Tela
Sup. M2: 155
Estación: Isabel la Católica, Línea 1

El mural se inaugura en 1973 y se desarrolla en las cuatro paredes superiores del patio central del edificio, levantado sobre la estación Isabel la Católica, línea 1.

La obra se realiza en una superficie de 155 metros cuadrados, la historiadora y crítica de arte, Berta Taracena explica: “Motivos fitomórficos (plantas o vegetales), zoomórficos (con forma de animal) y antropomórficos (mono que tiene alguna semejanza corporal con el hombre) alternan en rica asociación de línea y color en los cuatro paños del mural”.

Y agrega: “Las escenas se desarrollan con símbolos místicos extraídos del más inmediato  realismo. El lirismo de López Loza sugiere la participación del hombre en la lucha con el mundo de la experiencia para comprenderlo, modificarlo y ser por él modificado”.

“Esta lúcida realización de plasmar al hombre relacionado con  su medio ambiente, presta al arte mexicano, la vanguardia de lo eterno. El mural de López Loza es de hoy, pero sus esencias se desarrollan con símbolos místicos extraídos del más inmediato realismo. El lirismo de López Loza sugiere la participación del hombre en la lucha con el mundo de la experiencia para comprenderlo, modificarlo y ser por él modificado”.

“Esta lúcida realización de plasmar al hombre relacionado con su medio ambiente, presta al arte mexicano, la vanguardia de lo eterno. El mural de López Loza es de hoy, pero sus esencias son las mismas que en los paños de Bonampak o de Chapingo”, comenta.

“En la barroca composición del pintor no hay espacios vacíos, si bien en su conjunto, el significado de la pintura es claro. Arte y mitose funden espléndidamente procurando dar una explicación del enigma que hoy vivimos”, concluye la crítica.

La técnica
La técnica que utilizó López Loza es acrílico sobre fibra de vidrio.

Acerca del autor

Luis López Loza nace en Guadalajara, Jalisco, en 1939. Estudia en la Escuela de Pintura y Escultura La Esmeralda, en el Centro Superior de Artes Aplicada, en México, en el Pratt Graphic Art Center de Nueva York.

Desde 1959 ha presentado más de cuarenta exposiciones individuales en importantes galerías de la ciudad de México, en diversos lugares de Estados Unidos, Japón y España.

En 1966 obtiene mención honorífica en la Casa de las Américas, en la Habana, Cuba, y en 1969 en la Trienal de Xilografía en Módena, Italia. En 1973 recibe el premio de la Bienal de Grabado en Tokio, Japón, y en 1977 el Premio Nacional de Gráfica en México.

Obtiene la beca de la Fundación Guggenheim en Estados Unidos. Importantes museos y galería privadas del mundo conservan su obra, tales como: el Museo de Arte Moderno en Nueva York, Museo Nacional de Arte en Polonia, Casa de las Américas de la Habana, Cuba, el Museo de Arte Moderno México, entre otros.

En el grabado ha trabajado xilografía, punta seca, aguatinta y buril Sus figuras son abstractas, netamente marcadas sus porciones, a veces en figuras muy sueltas, de marcado lirismo, y otras dentro de fluidas estructuras geométricas.